SERGIO·GÓMEZ
Sergio Gómez en el estudio

La historia

Sergio Gómez.

El arte ha sido el eje de mi vida desde la infancia. Mis primeros recuerdos creativos nacen de la plastilina, un material que despertó mi fascinación por la posibilidad de transformar la materia con las manos. Con el tiempo, esa curiosidad se convirtió en dibujo, pintura y en una formación académica que culminó con mi título de Licenciado en Artes.

Durante años desarrollé mi camino dentro de las artes visuales hasta que, a los treinta años, descubrí el tatuaje. Desde mi primera obra comprendí que había encontrado un territorio donde convergían todas mis inquietudes: la creación artística, la anatomía y el vínculo con las personas.

Sergio con cámara en el estudio
La fotografía como herramienta de observación e investigación artística.

Entiendo el cuerpo como un paisaje vivo. Sus relieves, músculos y movimientos no son un soporte sobre el que se coloca una imagen, sino elementos que participan activamente de la composición. Cada tatuaje surge del diálogo entre la anatomía y la historia personal de quien lo llevará, convirtiéndose en una obra inseparable de su identidad.

Mi trabajo se basa en la investigación constante. Busco desarrollar un lenguaje visual en el que el dibujo no se adapte simplemente al cuerpo, sino que nazca de él y evolucione junto a su movimiento. Más que perseguir un estilo definitivo, me interesa seguir explorando nuevas maneras de comprender el tatuaje como una disciplina artística en permanente construcción.

Si hay una idea que guía mi recorrido, es la convicción de que siempre existe un camino más por descubrir. Mi deseo es aportar a ese camino investigando, cuestionando las formas establecidas y ampliando las posibilidades del tatuaje como lenguaje artístico.

Estudio

El estudio

Un espacio pensado para una conversación larga.

Luz cálida, música baja y una sola persona por día. Todo el tiempo puesto en vos y en la obra que estamos construyendo juntos.

Quiero mi tatuaje